miércoles, 7 de septiembre de 2011

Como el lápiz

Un niño miraba al abuelo escribir una carta. Después le preguntó:

- ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasó?

¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?

El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto: – Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.

El nieto miró el lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó:

- ¿Qué tiene de particular ese lápiz?

El abuelo le respondió:

- Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.

Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos.Esta mano la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.

Segunda cualidad: De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, estará más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.

Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.

Quinta cualidad: Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos. Por eso intenta ser consciente de cada acción.

martes, 6 de septiembre de 2011

El tamaño de la fe

Por desconocer el poder real de la fe sobrenatural, muchos piensan que el tamaño de la fe es lo que hace la diferencia en la realización de milagros. Probando el completo desconocimiento de las Escrituras Sagradas, muchas personas le piden a Dios una porción mayor de fe en sus oraciones.
Pero la fe no se alcanza a través de oraciones, vigilias y, mucho menos, de ayunos. Ésta solo puede ser fortalecida al oír la Palabra de Dios, según lo que ya está determinado: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.(Romanos 10.17).
Si deseamos tener una fe inquebrantable, no hay otro camino a seguir: tenemos que permitir que la Palabra de Dios alimente nuestro espíritu. Ésta es la única fuente de la fe, ya que por medio de la Palabra de Dios captamos tanto la mentalidad de Dios como Su carácter.
La fe sobrenatural tiene el poder de traer a la existencia lo que no existe, y le da coraje para hacer que su vida funcione en todas las áreas. Todos dependemos de la fe y podemos usarla en todo. Por ejemplo, cuando usted se levanta de la cama, cree que sus piernas lo pueden sostener; cuando abre la canilla, cree que va a salir agua. Pero estos ejemplos están relacionados a la fe natural.
Y la fe sobrenatural… ¿Qué es?
Es lo que nos lleva a creer que lo imposible (las promesas de Dios) será  posible. ¿Por qué? Porque Dios prometió y tiene que cumplir, ya que Él no es mentiroso. ¡Él es el Creador! Todo lo que existe comenzó a existir a través de Su palabra. Cristo dijo: “Sea hecho conforme a tu fe” y el ciego pudo ver; el paralítico se levantó, la lepra desapareció y el muerto, sepultado hacía cuatro días, resucitó. ¡Es el poder de la fe sobrenatural! Y usted tiene ese poder dentro suyo,  pero no puede pensar que el tamaño de la fe importa.
Cristo dijo que la fe puede ser pequeña, del tamaño de un grano de mostaza, pero no puede haber dudas. Usted puede llegar a decir que tiene una fe muy grande, pero si está contaminada por la duda, fracasará. La grandeza del milagro depende de la calidad de la fe y no de su tamaño propiamente dicho. Los cristianos han confundido la fe natural con la sobrenatural llegando a pensar que, por el hecho de tener una fe natural bien cimentada, pueden usarla en lugar de la fe sobrenatural.
Este es un error muy grave y peligroso, ya que el milagro solo se realiza a través de la fe sobrenatural. Si intentamos usar la fe natural para la realización de un determinado milagro, es lógico que éste no va a suceder. Bajo ningún concepto.
La fe sobrenatural exige obediencia, sacrificio, renuncia, dependencia… probando  no solo que cree  sino que tiene la plena seguridad de que sucederá lo prometido. Salga del campo natural y haga cosas fuera de lo normal, que llamen la atención de Dios. La fe natural y la sobrenatural están al alcance de todos, pero es usted quien determina cómo la usará. Su vida es reflejo de su fe.
La fe natural produce milagros naturales, pero solamente la fe sobrenatural puede producir los milagros que encontramos en la Biblia Sagrada, tal como el Señor Jesús dijo: De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” (Juan 14.12).
El Señor Jesús quiso decir que la fe sobrenatural en Su persona es suficiente para hacer todos los milagros que Él realizó y mucho más! La realidad es que Dios es el más interesado en realizar grandes hechos entre nosotros, más de los que nosotros tenemos necesidad de éstos porque cuantos más milagros se realicen en el Nombre de Cristo, más glorificado será.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Mensaje del Obispo Macedo

El Diezmista: John D. Rockefeller

El primer multimillonario de los EUA dijo una vez en una entrevista:
“Si, yo doy el diezmo, y me gustaría contarles como comenzó todo.
Desde niño yo tuve que comenzar a trabajar para ayudar a mi mamá. Mi primer salario era 1,50 dólares por semana.
Después de la primera semana de trabajo, llegué a casa con 1,50. Mi madre, colocando el dinero en su regazo, me dijo que ella quedaría muy feliz si yo diese la décima parte de aquel dinero para el Señor.
Yo lo hice y, a partir de aquella semana, hasta hoy yo he diezmado cada dólar que Dios me confió.
Y yo quiero decir, si no hubiese dado el diezmo del primer dólar que gané yo no habría dado el diezmo del primer millón de dólares que gané.
Diga a sus lectores que enseñen a sus niños a dar el diezmo, y ellos van crecer y ser administradores fieles del Señor.”
Él comenzó a dar el diezmo aún cuando niño, y se tornó en uno de los hombres más ricos de la historia de la humanidad a través de la industria del petróleo. Él viene de una familia pobre, y de un padre ausente. Pero su madre le enseñó a lanzar una raíz de fidelidad que, aún hoy, trae prosperidad para la familia Rockefeller (la fortuna de él, en 1937, cuando murió, era de 760 mil millones de dólares. Actualizados  a los días de hoy, es más de 12 veces la fortuna de Bill Gates).

Ser fiel no es poco es una prueba de carácter. Antes de dar mucho a alguien, usted prueba el carácter de aquella persona observando su comportamiento en lo poco.
Así como Dios dio el petróleo para Rockefeller, Él quiere dar fuentes de riquezas para sus hijos. Hay muchos tesoros aún a ser descubiertos, ideas millonarias, oportunidades...
Pero, es claro, Dios os dará a los fieles y diligentes.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Lo que cada uno posee

Una persona grosera resuelve hacer un presente a otra persona  por su aniversario, pero como en realidad la despreciaba  irónicamente mandó preparar una bandeja llena de basura y desperdicios.

En presencia de todos, porque le daba placer humillar públicamente, mandó entregar el presente, que fue recibido con alegría por el festejado.

Gentilmente, el festejado agradeció y pidió que lo esperara un instante, ya que le gustaría poder retribuir la gentileza.

Tiró la basura, lavó la bandeja, la cubrió de flores, y la devolvió con un papel, donde decía:
“Cada uno da lo que posee”.


Así que, no te entristezcas con la actitud de algunas personas; no pierdas tu serenidad.
La ira  hace mal a la salud, el rencor daña el hígado y la cólera envenena el corazón.

Domina tus reacciones emotivas.
Sé dueño de ti mismo.
No arrojes leña en el fuego de tu enojo.

No pierdas la calma y no cedas a tu impulsividad.

Guardar resentimientos es como tomar veneno y esperar que otra persona muera.

Siempre has de dar las flores que llevas en tu corazón.

sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Y después de los 21 días? (IV)

4. Desarrolle su salvación, participando en las reuniones de los miércoles, viernes por la noche, y los domingos por la mañana. Nota: No considere estos días como cadenas de oración.
Desarrollar significa crecer, progresar, y esto es muy importante cuando se refiere a nuestra salvación. Cuando vengo a las reuniones antes mencionadas, a continuación, crezco en mi relación con Dios, crezco en mi fortaleza espiritual, para, así, soportar las tentaciones, las persecuciones (a causa del Evangelio), las tribulaciones de la vida, progreso el nivel de mi relación con Cristo, pues esa misma comunión se queda más consolidada. También aprendo más y aumento las posibilidades de mi salvación, pues hoy estoy salvo y mañana seré salvo,  si sigo en el camino de la salvación, buscando la fuerza que viene de lo alto.
Para que usted pueda entender un poco más acerca de este tema, véase este ejemplo práctico:
Alguien que quiere ser médico tiene que estudiar X años, después de haber aprobado con éxito todas las pruebas, exámenes teóricos y prácticos a que fueron sujetos, entonces recibe su diploma. Sin embargo, sabemos que existen “médicos” y médicos, hay los que están limitados en sus acciones, pero ¿por qué?  Porque no se especializaron en una o más áreas de la medicina. He aquí un ejemplo: un médico de medicina general tiene a sus pacientes, a los cuales atiende con todo el cariño y dedicación, ayudándoles a cada día, pero cuando el caso es más grave, envía a sus pacientes a un especialista ¿no es cierto? Tenga en cuenta que, para crecer, incluso, avanzar en su carrera de medicina y aumentar sus posibilidades de éxito profesional, usted debe estudiar más y especializar-se, esto significa ¡DESARROLLARSE!
Lo mismo pasa cuando llego a estas reuniones mencionadas al principio, en las que todo lo que se hace tiene como objetivo principal es el equilibrio emocional y personal de cada uno de los presentes, porque si no estoy bien conmigo mismo, ¿cómo puedo estar bien con Dios?
Por esta razón, hay personas que a veces están bien, a veces están mal, a veces felices, a veces tristes, a veces fuertes y a veces débiles, pues no desarrollan su salvación. Luche por sus objetivos familiares, físicos, profesionales e incluso amorosos, pero no se olvide de desarrollar su salvación.

viernes, 2 de septiembre de 2011

El tiempo es su enemigo


Si hay una raíz mala en su vida, el tiempo es su enemigo, no su amigo.
Escucho mucho a las personas decir: “Deje pasar un tiempo, las cosas van a mejorar”.
Creo que cuando dicen eso, lo que realmente quieren decir es: “No sé cómo resolver esto. Para ser honesto, no quiero abrir esa lata de gusanos… Tal vez si la dejo como está no va a empeorar”.
Además, una raíz nunca para de crecer. El tiempo sólo hace la raíz más fuerte, más profunda y más resistente.
¿Usted ha ignorado un problema, queriendo y fingiendo que él no está allí?
¿Usted evita pensar en el asunto, con miedo de que, si lo remueve, pueda quedar aún peor?
Sepa lo siguiente: Con cada tic-tac del reloj, la raíz mala continua creciendo y resultando más difícil de cortar.
El mejor momento para lidiar con una raíz mala es, y siempre será, ahora.