martes, 28 de febrero de 2012

Fe desatada

Si la persona es indefinida en las cosas materiales, cuánto más en relación a las cosas espirituales.
Si la persona es indefinida en la elección de las cosas visibles, cuánto más en relación a las cosas invisibles. Por eso, la fe de esa gente no funciona.

Pero la persona definida es guiada por el Guía de Dios, el Espíritu Santo. Quien tiene Ese Guía jamás se pierde, se distrae o se desvía del camino determinado.

No hay quien pueda detener sus pasos. No se deja llevar por los consejos de los falsos amigos, porque sabe dónde quiere llegar.

Sus pensamientos están afirmados en los pensamientos de Dios.

Su fe está tan afirmada en las Promesas proferidas por la boca del Dios de Abraham que ni se preocupa en esperar por favores de terceros.

En ella no hay miedo, recelo o ansiedad.

Sabe que Su Guía no falla ni revoca Su Promesa.

Nadie tiene placer en ser indefinido o quedar encima del muro. La inseguridad del indefinido se da a causa de sus sentimientos. Y estos están latentes porque son excesivamente atentos a la voz del corazón.

Por naturaleza, es una persona apasionada por las artes. Música, teatro, cine, redes sociales y revistas de moda y chismes han sido el alimento que sustenta los caprichos del corazón.

Cuando participa de iglesias, evangélicas o no, disfruta de los cánticos devocionales de manera intensa. Llora, hace votos y juramentos de amor al Señor, y hasta sale aliviada de allí. Pero, allá afuera, ante sus problemas y dilemas, se queda sin salida.

¿Por qué?

Porque asocia la fe con los sentimientos, con las emociones.

Ahora, ¿qué soldado va a guerra con un instrumento musical? ¡Él va allá para matar o morir!

Y la mayor guerra es por la salvación del alma. Y eso depende de la fe viva, definida y eficaz.

sábado, 25 de febrero de 2012

Amistad con Dios



“Vuelve ahora en amistad con Él y tendrás paz; y por ello te vendrá bien. Y pon sus palabras en tu corazón”. Para que exista una amistad con una persona es necesario que se piense de la misma manera, que haya mutuo acuerdo, respeto y consideración hacia el amigo.
Así que para tener amistad con Dios es necesario estar de acuerdo con Sus Mandamientos y tener Sus pensamientos, quien lo haga tendrá paz y el bien vendrá sobre ella.
“Si te volvieres al omnipotente, serás edificado; Alejarás de tu tienda la aflicción”. Dios quiere manifestarse en nuestra vida, pero Él no puede hacer nada si nosotros no nos volvemos a Él. Las promesas de Dios son condicionales. Si nosotros nos volvemos a Dios, Él se vuelve a nosotros también. Dios es quien nos fortalece, nos levanta, renueva nuestras fuerzas, saca la aflicción de nuestra casa, quita el sufrimiento y nos restaura.
“Tendrás más oro que tierra, y como piedras de arroyos oro de ofir”. Si tenemos una fe practica y no teórica en la Palabra de Dios es por lo consecutivo que Él prosperará la obra de nuestras manos, nos dará riquezas y todo nos saldrá bien.
“El todo poderoso será tu defensa, y tendrás plata en abundancia”. Nosotros no tenemos que preocuparnos con nuestros enemigos, con aquellos que se levantan en contra de nosotros, porque el propio Dios nos defenderá de todo el mal.
Mucha gente vive atormentada por el miedo, miedo de perder su trabajo, de fracasar en los negocios, de la brujería, de la envidia, de que alguien le haga algún daño, etc. Pero usted no tendrá que temer a nadie y a nada porque será el propio Dios quien le defenderá y le librará del mal.
“Porque entonces te deleitarás en el omnipotente, y alzarás a Dio tu rostro. Orarás a Él y Él te oirá” y tu pagarás tus votos”. Cuando tenemos placer en buscar de Su presencia, en mantener una comunión con Él, y nos volvemos a Él en oración, Dios nos oye y nos mantiene firmes. Pero si queremos que las promesas de Dios se cumplan, tenemos que ser fieles en nuestros votos, y en nuestros diezmos. Dios solo puede cumplir con nosotros si nosotros cumplimos con Él.
“Determinarás asimismo una cosa, y te será firme. Y sobre tus caminos resplandecerá luz”. (Job 22:21-28) Cuando estamos en la fe, apoyados en la Palabra de Dios lo que determinamos recibimos y la Luz Divina resplandece en nuestros caminos para deshacer todas las tinieblas.

martes, 21 de febrero de 2012

La llama de la fe


Hay quienes piensan que por el hecho de un día haberse dispuesto a buscar a Dios y haber conquistado su liberación, su sanidad, la transformación de su familia, etc. Las dificultades no van a existir más en su vida. Pero esto es una gran equivocación. Los obstáculos siempre van a existir, pero para enfrentarlos y vencerlos es necesario vivir por la fe. “… como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”. (Romanos 1:17).
No podemos pasar por alto, que para poder prevalecer en la fe se necesita invertir en nuestra vida espiritual. Estar fortalecidos y apoyados en la Palabra de Dios, guardar el corazón de los malos pensamientos, de las dudas, las palabras negativas, etc. Infelizmente son muchos aquellos que un día lograron respuestas materiales, pero por el hecho de no haber guardado su fe, hoy se encuentran apartados de Dios. Una persona apartada pierde su fe, es como una braza fuera del fuego, que poco a poco se va apagando.
Si no hay un compromiso con Dios, cuando vienen las adversidades no existe una resistencia y se termina desistiendo de la fe; esto es, la llama de la fe se termina apagando. No se puede en ningún momento descuidar de la fe, ella es la cosa más valiosa que se puede tener. Porque a través de ella se vencen todas las adversidades.
La vida es una batalla constante, y nuestra vida espiritual es algo que debemos considerar como primordial y tomarla con seriedad. Si usted guarda su fe, todas las luchas, las tribulaciones, las injusticias, etc., las va a vencer. Además, usted no solo conquistara los beneficios de la fe, pero sobre todo conquistara la vida eterna que es la salvación. Que Dios le bendiga.

lunes, 20 de febrero de 2012

La matemática de Dios

El Dios-Padre probó Su interés en salvarlo cuando ofrendó 100% de Su Hijo en el Calvario;



El Dios-Hijo resucitó, subió a los cielos, Se sentó en el Trono de la Gloria y de allá envió 100% de Su Espíritu para guiarlo todos los días de su vida terrena. Conforme a Su Palabra: Dios no da el Espíritu por medida. Juan 3:34
Por lo tanto, o usted Lo tiene 100% o no Lo tiene.

¿Cómo el Dios-Padre, el Dios-Hijo y el Dios-Espíritu Santo Se sujetarían a aceptar una parte de usted, aunque esa parte fuese 99,999…%?

¿Sería eso justo? ¿Razonable? ¿Inteligente?

Imagínese dar el 100% de sí a alguien que ama y recibir a cambio 99%. ¿Eso sería suficiente? ¿Usted aceptaría?

Imagínese llenar a su esposa de regalos caros y, a causa de eso, traicionarla. ¿Ella aceptaría?

Y si fuese a la inversa ¿Usted aceptaría?

¡Pues bien!

Los tontos piensan que eso es posible en relación al Señor Espíritu Santo. Ellos insisten en creer que, por mayor que sea la entrega de la vida en el altar, aunque no sea 100%, ya es suficiente para alcanzar la Plenitud del Espíritu de Dios.

No se engañen mis queridos. Con Dios no se juega ni se negocia.

O se muere para la vida libertina y se rinde por entero al Señor Jesucristo, o es lo mismo que nada.

sábado, 18 de febrero de 2012

¿Está usted preparado?




“Un hombre se acercó a Jesús y le dijo: Maestro di a mi hermano que parta conmigo la herencia, mas él le dijo: Hombre quién me ha puesto sobre nosotros como juez o partidor”. (Lucas 12:13-14). Este hombre solo estaba preocupado con lo material y su único interés era recibir la herencia.
Lo material es importante para tener una buena condición de vida, pero de ninguna manera debe ser nuestra prioridad, ya que lo más importante de todo es nuestra salvación, porque después que uno muere, lo que se conquistó en esta tierra, uno no lleva nada consigo. Lo único que nos llevamos es nuestra salvación.
El Señor Jesús dijo: “Buscad en primer lugar el Reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas”. (Mateo 6:33). Cuando se busca en primer lugar el Reino de Dios y se tiene al Señor Jesús como lo más importante, Él suple todas nuestras necesidades. Se puede tener muchos bienes y posesiones, pero esto no puede ser nuestra prioridad.
“También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate…”. (Lucas 12:16-19). La visión de este hombre rico era solamente en el plan físico y no consideraba a Dios, porque no estaba mirando para el lado espiritual. “Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios”. (Lucas 12:20-21). Dios venía a pedir el alma de ese hombre en aquella noche, pero por causa de su necedad, él no estaba preparado, no le había dado valor a su salvación.
La muerte viene en la hora inesperada, de un momento a otro. Ella puede ser una bendición, para los que son salvos, pero también puede ser una desgracia, para quienes no buscaron de su salvación, todo depende del estado espiritual de la persona. Es necesario analizar cómo está nuestra comunión delante de Dios, para así poder arreglarnos con Él. Recuerde que un día todos tenemos que partir de este mundo y hay que estar preparados… Dios quiere salvar su vida, pero no depende de Él, sino de las decisiones de cada uno en vida. Dios los bendiga.

jueves, 16 de febrero de 2012

La fe y la tentación

La tentación es una de las experiencias más frecuentes y comunes; todos los seres humanos, incluido el Señor Jesús, hemos sido asaltados por incitaciones sutiles y tendenciosas.
Nadie está libre de asechanzas del enemigo. A veces, cuando más firmes nos encontramos más próximos a caer estamos. No podemos descuidar la guardia.
El peligro es tal que el apóstol Pedro alerta a los que escribe, diciéndole: “Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resistidle firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”. (1 Pedro 5:8,9 paráfrasis “Biblia al Día”).
¿Quién se sentiría tranquilo amenazado por un león rugiente? En la noche de las negociaciones, cuando el apóstol Pedro hizo a Jesús las más atrevidas promesas de lealtad, el Señor le revelo algo que nunca olvidó este discípulo: “Simón Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearnos como a trigo”. (Lucas 22:31).
Tres veces hallamos el verbo zarandar (o zarandear) en la Biblia; las dos primeras en Isaías 30:28 y Amós 9:9; y aluden a la acción de terrible juicio divino con la que las naciones serán cribadas por Dios; la tercera es la que señalamos, el momento crítico que en Getsemaní vivieron los apóstoles, en aquella terrible “hora de las tinieblas”, cuando todas las fuerzas malignas del infierno se movilizaron para desmoralizar a los discípulos de Jesús.
¡La criba de la tentación! ¡Cómo sentimos debilitársenos la fe cuando pasamos por ella! Entonces aun los más enteros como Pedro vacilan y hasta llegan a caer. No, no podemos fiarnos de nosotros mismos; necesitamos renovar diariamente nuestras energías espirituales. Muy solemnemente, el apóstol Pablo nos dice: “Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga”. (1 Corintios 10:12).

miércoles, 15 de febrero de 2012

Para usted que está sufriendo

Esta es la semana del Espíritu Santo. Si usted es una persona sedienta del Espíritu de Dios y trata de seguir nuestra orientación correctamente hasta el domingo de carnaval – fiesta de la carne – usted festejará la fiesta del espíritu juntamente con el Espíritu de Dios.

Busque hoy mismo uno de los Cenáculos del Espíritu Santo donde serán dadas las mismas orientaciones.

Quien tenga sed, quien esté realmente dispuesto, ¡venga!

martes, 14 de febrero de 2012

Aviso a los incautos

La renuncia por una nueva vida


¿Quién no quiere tener, éxito y prosperidad?, pero bien, sabemos que nada en esta vida se conquista con facilidad, para todo requerimos pagar un precio y en este caso las bendiciones de Dios solo pueden ser conquistadas a través de la obediencia a Su Palabra y a través de actitudes de fe.
Son muchas las personas que al buscar de Dios, quieren que sus problemas se resuelvan inmediatamente, pero no están dispuestas a sacrificar, a luchar, a renunciar y a someterse a la voluntad de Dios.
El Señor Jesús dice: que el Reino de los cielos se conquista con esfuerzo, esto nos da a entender, que para tener una vida transformada tiene que haber esfuerzo y sacrificio. El mayor ejemplo de esto fue el propio Señor Jesús, quien tuvo que pagar el precio, sacrificando su propia vida, en favor de la humanidad para nuestra salvación y el perdón de nuestros pecados.
El Señor Jesús se despojó de Su gloria de Su majestad, de Su riqueza y vino a este mundo como hombre, sujeto a las misma debilidades, a los mismos problemas y tentaciones. Él fue humillado, perseguido, injusticiado, sufrió de todo y aún fue clavado en la cruz, pero Él conquistó su meta, su objetivo, Dios lo resucitó de los muertos y le dio un nombre que es sobre todo nombre. “… para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de tierra”. (Filipenses 2:10). Dios los bendiga.

domingo, 12 de febrero de 2012

El dueño de tu destino

Alguna vez te has preguntado. ¿Porqué algunas personas vencen en la vida, mientras que otras van de fracaso en fracaso?
La vida es el reflejo de los actos de cada individuo, fundamentalmente cada uno ha hecho lo que ha querido.
Sin embargo, amargarse con los propios fracasos y cargárselos a otros es común. Es necesario dejar de ser víctima de las adversidades, porque cada ano es su propio destino.
Nunca es tarde para aceptar el reto de edificarte a ti mismo y tener el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo surge de las actitudes, tomando como experiencias los propios errores.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes, de quienes no acepta situaciones adversas y toman actitudes para cambiarlas, de quienes vivirán a pesar de todo.
Aprende a usar tu fe, a levantarte y a ser más grande que el más grande de los obstáculos.
Nunca esperes en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.
Recuerda que Dios nos ha dado libre albedrío para decidir como queremos vivir cada día y en el futuro.

jueves, 9 de febrero de 2012

El poder de las palabras


Una palabra irresponsable: puede encender discordias y fuegos difíciles de apagar…
Una palabra cruel: puede arruinar y derribar todo lo que se había edificado en una vida…
Una palabra de resentimiento: puede matar a una persona, como si le claváramos un cuchillo en el corazón…
Una palabra brutal: puede herir y hasta destruir la autoestima y la dignidad de una persona…
Una palabra amable: puede suavizar las cosas y modificar la actitud de otros…
Una palabra alegre: puede cambiar totalmente la fragancia y los colores de nuestro día…
Una palabra oportuna: puede aliviar la carga y traer luz a nuestra vida…
Una palabra de amor: puede sanar el corazón herido.
Porque las palabras tienen vida.
Son capaces de bendecir o maldecir, de edificar o derribar, de animar o abatir, de transmitir vida o muerte, de perdonar o condenar, de empujar al éxito o al fracaso, de aceptar o rechazar…
¿Cómo hablamos a los demás? ¿Qué les transmiten nuestras palabras?
¿Qué me digo a mí mismo? ¿Hacia dónde me conduce mi dialogo interno?
El Señor Jesús dijo: “Yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio, pues por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. (Mateo 12:36,37)

domingo, 5 de febrero de 2012

El triunfo de la cruz

“Ya habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él”. (Colosenses 2:15).
El Calvario fue escenario del más transcendente conflicto armado de todos los siglos. Allí se enfrentaron potestades formidables; allí la fe nos hace contemplar al Redentor liberando la más decisiva batalla contra los más formidables adversarios.

Pablo lo muestra con claridad. El madero que a algunos pareció emblema de afrenta y fracaso, fue de hecho pedestal de gloria sobre el reino de las tinieblas. Es interesante reparar en el verbo que usa el apóstol: “despojar”, que puede definirse como “privar a uno de lo que tiene”, “desposeer”. ¿Qué perdió Satanás en el Calvario? ¡Lo perdió todo! Fue despojado, desposeído para siempre del dominio que, por usurpación, había ostentado sobe las criaturas caídas en el pecado.
En el mismo momento en que un pecador se arrepiente y pone en Cristo toda su fe, ¡pasa de la potestad de Satanás, al señorío del Hijo de Dios! “Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos traslado al reino de Su Hijo amado”. (Colosenses 1:13).
Por tanto, en virtud de nuestra fe en Jesús ya no vivimos bajo la potestad de las tinieblas, sino bajo la potestad y el señorío de Dios. Nuestra fe nos hace partícipes del triunfo de la cruz.
Escrito extraído del libro: Fe para vencer

jueves, 2 de febrero de 2012

Aprender a convivir



Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.
Los puerco-espines dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se abrigarían y se protegerían entre sí. Pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y algunos empezaron a morir congelados.
Así que el resto tuvo que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos.
De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con un compañero muy cercano puede ocasionar, ya que descubrieron que lo más importante era el calor del otro.
Así, lograron sobrevivir.
Moraleja de la historia – La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a admirar sus cualidades.

jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Felices Fiestas o Ayuno?

Muchas personas saben que el derramamiento del Espíritu Santo ocurrió en el día de Pentecostés, pero la mayoría no sabe lo que ese día representaba para los judíos.
El Pentecostés era una fiesta instituida por Dios, pero el espíritu religioso se apoderó de esa fecha, dejando de lado el espíritu de la fe, pues, si la adoración de los que estaban en la fiesta hubiese agradado a Dios, ellos también hubiesen recibido el Espíritu Santo.
En esa época, Jerusalén estaba llena de extranjeros, ya que muchos viajaban para estar con la familia o divertirse. Por otra parte, la conmemoración consistía en dar regalos a las viudas y a los pobres (lea Deuteronomio 16:11-12).
No obstante, los 120 discípulos, que estaban ajenos a todo eso, prefirieron quedarse el Cenáculo. Aunque fuese una ofensa, ellos quebraron la tradición y no les importó la crítica y la opinión de los demás. Decidieron despreciar las costumbres, para dedicarse a un propósito más sublime: estar 100% consagrados a Dios.
Nadie en la fiesta recibió el Espíritu Santo, pero todos los que estaban en el Cenáculo, separados de la religiosidad festiva, fueron bautizados con el Espíritu de Dios.
Los que estaban en la fiesta sintieron la “alegría” pasajera causada por algo material: vino, música, ganancias comerciales, turistas, etc. Sin embargo, la alegría terminó junto con la fiesta. De la misma forma sucede en los días de hoy. Mientras tanto, los 120 fueron sellados por el propio Dios Hijo, y sus vidas nunca más fueron iguales.
Cualquiera puede recibir algo del hombre, como por ejemplo herencia, dinero, consejo, cariño, ayuda, entre otros. Pero el Espíritu Santo es algo que sólo Dios puede dar. Él es la prueba de que hubo una conexión con el propio Creador, una señal de que la persona está bien con Dios.
¿Cómo dudar de Él después de haber recibido Algo tan maravilloso que ningún hombre, fiesta, dinero u otra cosa podrían darle?
Por eso, aquellos que se dediquen durante los 21 días del Ayuno de Daniel, en el Cenáculo Universal del Espíritu Santo, recibirán el Espíritu de Dios.
Mientras tanto, el mundo estará participando de la fiesta pagana de Navidad.
En la fe,

martes, 13 de diciembre de 2011

El Rey y sus 4 Esposas

Había una vez un rey que tenía 4 esposas.
Él amaba muchísimo a su cuarta esposa y vivía dándole lindos regalos, joyas y ropas caras. Le daba de todo y de lo mejor.Él también amaba mucho a su tercera esposa, y le gustaba exhibirla en los reinados vecinos.
No obstante, tenía miedo de que un día ella lo dejase por otro rey.
Él también amaba a su segunda esposa.
Ella era su confidente y estaba siempre lista para él, con amabilidad y paciencia. Siempre que el rey tenía que enfrentar un problema, confiaba en ella para atravesar esos tiempos de dificultad.
La primera esposa era una compañera muy leal, y hacía todo lo que estaba a su alcance para mantener muy rico y poderoso al rey y al reino.
Pero él no amaba a la primera esposa, y a pesar de que ella lo amaba profundamente, él apenas se fijaba en ella.
Un día, el rey cayó enfermo y se dio cuenta de que su fin estaba cerca.
Pensó en toda la lujuria de su vida y reflexionó:
- Ahora yo tengo cuatro esposas conmigo, pero cuando muera, ¿con cuántas podré contar?
Entonces preguntó a la cuarta esposa:
- Yo te amé tanto, querida, te cubrí de las más finas ropas y joyas. Mostré cuánto te amaba cuidando bien de ti. Ahora que yo estoy muriendo, ¿eres tú capaz de morir conmigo, para no dejarme solo?
-¡De ninguna manera!- respondió la cuarta esposa, y salió del cuarto sin siquiera mirar para atrás.
La respuesta que ella le dio cortó su corazón como si fuera un cuchillo afilado.
Tristemente, el rey preguntó a la tercera esposa:
- Yo también te amé tanto la vida entera. Ahora que yo estoy muriendo, ¿eres tú capaz de morir conmigo para no dejarme solo?
-¡¡¡No!!!- respondió la tercera esposa- ¡La vida es muy buena! Cuando tú mueras voy a casarme de nuevo.
El corazón del rey sangró y se congeló de tanto dolor.
Le preguntó a la segunda esposa:
- Yo siempre recurrí a ti cuando necesité ayuda, y tú siempre estuviste a mi lado. Cuando yo muera, ¿serías tú capaz de morir conmigo para hacerme compañía?
- Lo siento mucho, pero esta vez no puedo hacer lo que me pides- respondió la segunda esposa. ¡Lo máximo que puedo hacer es enterrarte!
Esa respuesta cayó como un trueno en la cabeza del rey, y una vez más quedó afectado.
Entonces, una voz se hizo oír:
- Yo partiré contigo y te seguiré por donde quiera que vayas…
El rey levantó los ojos y allí estaba su primera esposa, tan flaquita, tan desnutrida, tan sufrida…
Con el corazón partido, el rey dijo:
- Debería haber cuidado mucho mejor de ti mientras aún podía…
La verdad es que todos nosotros tenemos cuatro esposas en nuestras vidas…
Nuestra cuarta esposa es nuestro cuerpo.
A pesar de todos los esfuerzos que hacemos para mantenerlo saludable y bonito, él nos dejará cuando muramos.
Nuestra tercera esposa son nuestras posesiones, propiedades y riquezas. Cuando morimos, todo eso va para los otros.
Nuestra segunda esposa son la familia y los amigos. A pesar de amarnos mucho y de estar siempre apoyándonos, lo máximo que ellos pueden hacer es enterrarnos.
Y nuestra primera esposa es nuestra ALMA, muchas veces dejada de lado por perseguir, durante toda la vida, la Riqueza, el Poder, y los Placeres de nuestro Ego.
A pesar de todo, nuestra Alma es la única cosa que siempre irá con nosotros, no importa donde vayamos…
Entonces,
Cultive…
Fortalezca…
Bendiga…
¡Ennoblezca su alma, ahora!
Es el mayor regalo que le podemos dar a los que nos rodean y a nosotros mismos.
Déjela brillar, ¡a través del perdón que Dios nos da en el Señor Jesús!
Que en estos 21 días de Ayuno su relación con su alma sea justa.
Colaboró: Obispo Julio Freitas

jueves, 8 de diciembre de 2011

La felicidad existe

¿Ya vio a alguien corriendo tras el viento?
¡Imagine una infinidad de cucarachas tontas!
Y sí. Así camina la humanidad.

Todos, en una búsqueda frenética, han colocado toda su fuerza en la conquista de la felicidad.
Los fuertes atropellando a los débiles para poseerla más rápidamente.
La mayoría pobre, dejándose llevar por el viento de la “suerte”, dice: quién sabe un día mi vida cambia, y va yendo de esperanza en esperanza.
Los enfermos buscan la felicidad en la cura física. Para ellos la salud es lo más importante.
Otros creen que la felicidad está en la realización profesional. Para ellos el dinero es el alma de la felicidad.
Y para los solitarios y frustrados en el amor, la felicidad está en encontrar su otra mitad. Por eso se rinden a las aventuras amorosas como un juego de lotería. Prueban suerte en el amor para ser felices.
Sin embargo, todos, sin excepción, se pierden en sus búsquedas. Cuanto más se revuelven en las búsquedas, más se hunden en la arena movediza de este mundo, al punto de cuestionar la existencia de la felicidad, como hacen los ateos respecto a la existencia de Dios.
Si existe la felicidad, entonces ¿dónde y cómo alcanzarla? ¿Quién me puede responder? Preguntan los infelices…
Para alcanzar la felicidad, antes es necesario tomar posesión de la vida. Los muertos no tienen derecho a la felicidad. Mientras la persona esté espiritualmente muerta en sus delitos y pecados, ¿cómo alcanzar la felicidad? Imposible.
Primero ella necesita resucitar, y, para eso, tiene que buscar al Autor de la vida.
El Señor Jesús dijo:
“Yo soy la resurrección y la vida. Quien cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá.” Juan 11:25
Creer en el sentido de entregarse de cuerpo, alma y espíritu. A partir de esa entrega incondicional, ella recibe vida. Y entonces, tendrá el derecho a la felicidad soñada.
Quien sea suficientemente humilde para someterse y temerle, heredará riquezas, y honra y vida. Proverbios 22:4
O sea: será feliz en la Tierra.
El Ayuno de 21 días de Daniel es la gran oportunidad para los literalmente infelices. A partir de este domingo 11/12/11, quien quiera reservar los últimos 21 días del año para aislarse de toda información secular en televisión, radio, internet, revistas, diarios, deportes, entretenimientos, en fin ayuno audiovisual total.
Será hecha una limpieza en el corazón y en la mente de todo el equipaje inútil que ofrece este mundo, reservándonos apenas a las informaciones relativas a la Palabra de Dios, la Biblia Sagrada.
En el transcurso de este ayuno, el Espíritu de Dios será derramado conforme Su promesa en Joel 2:13-19.
Dios, en la Persona del Espíritu Santo, abra el entendimiento de todos los que creen.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El salón de los mil espejos

Érase una vez en un templo Shaolin, un salón con mil espejos.

Un día, un perro entró al salón y de repente se encontró con miles de perros a su alrededor.

Gruñó y ladró a sus supuestos enemigos. Y por supuesto éstos sin más ni menos inmediatamente le mostraron sus feroces dientes.

El perro provocado y enfurecido, gruño, saltó y ladró tanto que murió de fatiga mental y física.

Un tiempo después, otro perro entró al salón de los mil espejos. Y al igual que el otro, vio miles de perros a su alrededor.

Este se complació de verlos, batió su cola y de inmediato se encontró en medio de miles de amigos. Autor: Kurt Tepperwein.

La vida presenta las mismas adversidades para todos, depende de las reacciones y actitudes de cada uno para vencer o ser vencidos por ellas.

martes, 15 de noviembre de 2011

El valor del ser humano

 
Un joven discípulo preguntó a su maestro: ”¿Cuál es el valor de un ser humano?”.


El sabio sacó un diamante del bolsillo y le dijo: “Ofrece esta piedra a diferentes comerciantes del mercado, pero no la vendas, y me cuentas qué tal te ha ido”.

Primero entró en una frutería, y el frutero le dijo: “Te lo cambio por un racimo de uvas”. Más tarde, un carpintero le dijo: “Te ofrezco tres trozos de madera”.

Fue a una bisutería, donde le cambiarían cien monedas de oro. Y finalmente, el discípulo visitó la mejor joyería de la ciudad. El joyero afirmó: “Me encantaría poder comprártelo. Pero este diamante es tan valioso que no tiene precio”.

El joven regresó con la piedra preciosa y le explicó a su maestro lo que le acababa de ocurrir. Sonriente, el sabio concluyó: “Al igual que sucede con esta piedra, para el que sabe ver, el valor de un ser humano es inconmensurable”.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Lección práctica

Había una vez un gran guerrero. Aún siendo muy viejo, todavía era capaz de derrotar a cualquier competidor.
Su reputación era conocida en todo el país, y muchos estudiantes se reunían para estudiar bajo su dirección.
Un día, un joven guerrero infame llegó a la villa. Él estaba determinado a ser el primer hombre en derrotar al gran maestro.
Junto a su fuerza, el maestro poseía una habilidad fantástica en percibir y sacar provecho de cualquier debilidad de su oponente, ofendiéndolo hasta que perdiera la concentración.
Entonces, él esperaba que su oponente hiciera el primer movimiento, y al revelar su debilidad, lo atacaba con fuerza sin piedad y con la velocidad de un rayo. Nadie jamás había resistido, más allá del primer movimiento, en un duelo contra él.
Contra todas las advertencias de sus estudiantes preocupados, el viejo maestro alegremente aceptó el desafía del joven guerrero.
Cuando los dos se posicionaron para luchar, el joven guerrero comenzó a insultar al viejo maestro. Él le tiraba tierra y escupía su rostro. Durante horas ofendió verbalmente al maestro con todo tipo de insultos y maldiciones conocidos por la humanidad.
Pero el viejo guerrero se quedó allí parado, tranquilo.
Finalmente, el joven guerrero quedó exhausto.
Percibiendo que había sido derrotado, huyó vergonzosamente.
Un tanto decepcionados por no haber visto a su maestro luchar contra el insolente, los estudiantes se acercaron y le preguntaron:
- ¿Cómo pudo soportar tantos insultos y ofensas? ¿Cómo pudo derrotarlo sin moverse?
- Si alguien viene a darle un regalo y usted no lo acepta, ¿para quién regresa ese regalo?, respondió el maestro.

domingo, 13 de noviembre de 2011

¡Mano Fuerte!

Cuanto más grande es la conquista, más reñida es la lucha y mayor el sacrificio.
Cuanto mayor es el sueño, más exigente es el sacrificio para su realización.
Esa enseñanza viene desde lo Alto.
La liberación de los hebreos de Egipto era un sueño casi imposible. Los hijos de Israel eran la gran fuente de riqueza y opulencia egipcia. Riqueza a costa de su esclavitud.
Dejarlos libre significaba una pérdida irreparable.
Egipto es el mundo, Faraón es el diablo, los hijos de Israel son los pueblos esclavizados, el Monte Sinaí simboliza el Monte Calvario y Moisés es el enviado del Altísimo.
Cuando el Señor envió a Moisés, avisó: “Mas yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por mano fuerte., (Éxodo 3:19).
¿Cómo liberar a los esclavos del diablo sin el uso obligatorio de la Mano fuerte? Esto es, ¿sin lucha, sin guerra, sin sacrificio o sin la violencia de la fe?
¿Es posible usar la fe sin violentar las costumbres religiosas? ¿Es posible usar la fe sin violentar la voluntad de la carne?
La fe sobrenatural, por sí sola, ya se opone a la naturaleza.
Jesús escupió en el suelo, hizo barro, untó los ojos del ciego y ni por eso el muchacho fue curado. Pero, al obedecer Su orden, aún con enorme dificultad, fue curado. ¿Quién lo curó? ¿Jesús? ¿Su saliva? ¿El barro? ¿El agua del estanque de Siloé?
Él fue curado por la obediencia a la Palabra de Jesús. O sea, por la propia fe.
Pero el Señor tuvo que usar la Mano Fuerte para despertar su fe.
¿Jesús no podría haber pedido que alguien trajera agua de Siloé y lavarle los ojos? No sería más fácil, más simple y hasta más humano evitar que el muchacho tuviera que caminar hasta el fondo del Valle para ser curado?
“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.”, (Mateo 11:12).
La fe pura violenta los principios naturales humanos. ¿Quién la entenderá?
¿Quién no sabe que sin el sacrificio de la fe natural no se conquista nada en este mundo?
De la misma forma, los beneficios del Mundo sobrenatural exigen la violencia de la fe sobrenatural.
Quien cree, va; quien no cree, se queda.